El vino, las luces de Haro

El vino y las luces de Haro caminan juntos en esta localidad de La Rioja. El vino impulsado por los productores franceses en la segunda mitad del S.XIX, seguido después por el ferrocarril para exportar el vino hacia Europa y a continuación la luz eléctrica hicieron de esta localidad el foco del desarrollo vitivinícola nacional pero también internacional. Y es que la Luz iluminó Haro y Haro a través de sus vinos transportados en ferrocarril alcanzó el mundo. Esta singular localidad riojana es un emblema mundial del vino desde entonces. En la que nos enfocamos como capital de la misma. A sus gentes nos dirigiremos con cualquiera de estos dos gentilicios: harense y jarreros o jarreras.

Haro Capital del Rioja

Nos encontramos pues en “La Capital Del Rioja…” diplomatura que apuesta por la supremacía del vino de Rioja. Designación que hasta hoy se encuentra disputada con la capital provincial de Logroño. Aunque parece ser que tras diversas controversias entre ambas localidades, cobra más fuerza Haro. Debido a su principal labor para certificar la denominación de origen y la posesión actualmente de 20 prestigiosas bodegas.

El Vino, las luces de Haro y el ferrocarril

Vino, luz y revolución del vino en Haro

Durante los años 60 hasta los 90 del siglo XIX la filoxera devastó los viñedos de Burdeos. Viticultores franceses vinieron a España buscando una solución y un fruto de calidad similar. Lo supieron descubrir e incluso superar, hasta transferir un legado que todavía perdura. A partir de entonces las exportaciones fueron copiosas y el ferrocarril, que ya estaba instalado desde 1.863, experimentó un gran impulso.

Sucursal del Banco de España en Haro

Fueron años sumamente prósperos para la población harense, ya que por aquella época experimentó un gran ascenso económico y se establecieron nuevas y notables instalaciones. Una sucursal del Banco de España, suceso insólito al no ser capital de provincia, inaugurada el 2 de Enero de 1.892. Una Estación Enológica, abriendo sus puertas en Septiembre de 1.892, para investigar, experimentar, divulgar y modernizar la elaboración del vino.

El vino y la llegada de la Luz eléctrica a Haro

No podía faltar el motivo que más popularidad otorgó a la localidad, “la llegada de la luz”. Que como tal se logró el 26 de Agosto de 1.877. Primeramente, llegó a una empresa particular. Tras varios años de modificaciones técnicas y económicas se consiguió facilitar la luz a la población, entre los años 1.888 y 1.890. El 7 de Septiembre de 1.890 se pretendió alumbrar la Plaza de la Paz.

Concluyó la instalación el 1 de enero de 1.891. Transcurrían fechas muy prematuras para tal finalidad, lo cual dió pie a expresiones muy populares y no faltas de razón. Como son: “Ya estamos en Haro que se ven las luces”, comentaban los pasajeros del tren a su paso por la localidad. O “Haro, París y Londres” derivado de que llegó la luz eléctrica a sus calles poco después de ejecutarse en París y Londres.

La evolución del vino de Haro

El transcurrir del tiempo junto con la experiencia de los viticultores y productores, así como unas condiciones geo-climáticas óptimas, proporcionan vinos de las más altas calidades, con un equilibrio y afrutado excelentes.

Estas particularidades son las que permiten la Crianza en barricas de roble. Cuya finalidad provoca una evolución aromática y sublime longevidad, que continúa una vez embotellado, logrando su punto máximo. Concediendo a dichos vinos la posibilidad de “viajar”. Razón por la cual el vino de Haro goza de un meritorio Reconocimiento Internacional.

Haro y las luces están bien representadas por esta mítica bodega de Haro que fue fundada en 1859.
Bodegas Bilbaínas (fund. 1859) en la localidad riojana de Haro. Símbolo del vertiginoso desarrollo que vivió la ciudad en la segunda mitad del S.XIX. Fot. Rafa G.L.

Enoturismo en Haro

Si bien es cierto que el vino fue antes, la luz de Haro fue un símbolo de desarrollo a finales del siglo XIX. También a finales del Siglo XX el turismo del vino se convirtió en otro eslabón en la evolución vitivinícola en Haro. Y es que cada vez adquiere más adeptos el “Enoturismo” y dentro del mismo las renombradas “Rutas del Vino“. Por medio de las cuales los viajeros se adentran en la vida cotidiana de las gentes de la comarca. A través de sus vinos, bodegas, gastronomía y costumbres.

El vino son las luces de Haro. Luces que han permitido al mundo conocer los fabulosos vinos que crían en esta zona de la Rioja.
¡A tu salud! en Bodegas Bilbaínas catando un estupendo vino. El clima era estupendo y la predisposición máxima ante el inicio de la visita a esta famosa bodega riojana. Fot. Nines L.J.

Este prototipo de turismo, enfocado a la cultura del vino, es capaz de seducir a todo tipo de público. Ya que no es necesario ser dueño de una gran experiencia para poder deleitarse con la calidad de dichos vinos y el buen hacer de los bodegueros.

Haro, la ciudad de la Luz

Recorrido por el casco antiguo de Haro

La población de Haro es acreedora de un casco antiguo caracterizado por poseer una gran riqueza en patrimonio artístico y cultural. Declarado en 1975 Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico Artístico.

Dicha zona denominada popularmente como “La Herradura” debido a la composición de sus principales calles. Será el recorrido apropiado donde hallar agradables bares, en los que degustar suculentos vinos acompañados de sus respectivos pinchos.

Continuando con el grato paseo podemos apreciar la Plaza de la Paz, centro neurálgico. Diferentes templos entre los que destacan la iglesia de Santo Tomás, la Basílica de Nuestra Señora de la Vega, además de diversos palacetes. El recorrido resulta muy gratificante debido a las diversas sorpresas que inesperadamente nos van asombrando, en forma de hermosas esculturas. Constituyen el bien denominado “Museo al Aire Libre“, compuesto por obras dedicadas al trabajo artesanal que durante siglos se ha fomentado en la zona, vinculado principalmente al mundo enológico.

La milla de Oro de Haro

Desde tiempos muy remotos Haro ha sido siempre una población acomodada. Gracias al disfrute de una serie de condicionantes específicos, para la elaboración de vinos de calidad.

Pero si hay un punto estratégico, pleno de simbolismo, que revolucionó el mundo del vino en Haro, ese es el Barrio de la Estación o “Milla de Oro del vino de Rioja”. Lugar emblemático y poseedor de la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo. Dicho Barrio inició sus andanzas en la segunda y venturosa mitad del siglo XIX, al reemplazar las caballerías por el ferrocarril y proliferar las bodegas en torno a la estación.

Para disfrutar en Haro

Son dos las principales fiestas de la ciudad que también dan luz a Haro. Las celebradas en junio, en honor a su patrón San Felices y las de Septiembre que honran a la patrona Virgen de la Vega.

Litigio entre Haro y Miranda de Ebro

Dentro de las festejadas en Junio cobra vital importancia la popular “Batalla del Vino” declarada de Interés Turístico Nacional. Festejada cada mañana del 29 de Junio, festividad de S. Pedro. El origen histórico de dicho litigio está fundamentado en la pugna territorial entre las localidades de Miranda de Ebro (Burgos) y Haro (La Rioja), por la posesión de los denominados “Riscos de Bilibio“.

Actualmente pertenece a la localidad jarrera. Aunque para mantener su potestad, cada mañana de S. Pedro, deben acudir los harenses a la romería ataviados de blanco y pañuelo rojo al cuello. Aportando el correspondiente vino para la disputa, a la zona de los citados Riscos, donde se encuentra la ermita de S. Felices.

Comienza la Batalla

Una vez arriba, se comienza a arrojar el vino entre los asistentes. Mientras el Regidor Síndico de la localidad de Haro, coloca en la parte alta de las peñas, el Pendón de la ciudad, indicando su posesión. Si por causa alguna llegase un año en el cual los jarreros no compareciesen a dicha contienda, perderían la potestad de dichos riscos y pasarían a jurisdicción de Miranda de Ebro.

Sobre las 10:30 y logrado el momento de la conclusión de las municiones, llega la ansiada hora del almuerzo, con sus típicos caracoles. Con los estómagos saciados y a ritmo de charanga, comienza el descenso hacia Haro. Alcanzando la Plaza de la Paz y dispensando las típicas”Vueltas”, para continuar acudiendo a la suelta de reses bravas en la plaza de toros.

Cada vez se ven más las luces de Haro

El futuro luminoso de Haro

Por todo esto el vino es en realidad “las luces de Haro” y por ello es conocido y reconocido a nivel internacional. Fue y es motor de desarrollo de Haro y de La Rioja en conjunto. Si tienes ocasión te invito a que te des una vuelta por La Herradura o el Barrio de la Estación de Haro y que conozcas sus calles llenas de historia y sabor a vino. Su casco antiguo que fue el primero de España, junto con Jerez de La Frontera, en ser iluminado con luz eléctrica y tener una sucursal del Banco de España. Tal era el volumen de negocio en la época decimonónica.

Hoy en día esta ciudad sigue aportando al mundo tradición y modernidad, artesanía y vanguardia industrial, conocimiento y arte. Pero sobre todo son sus gentes, los jarreros y jarreras que con su cultura, su experiencia y buen hacer producen vinos espectaculares con los que disfrutar y compartir grandes momentos. Estas son las verdaderas luces de Haro.

Por Rafa G. L.

No olvides Suscribirte, si te ha gustado, y síguenos en las Redes Sociales!

Las ventajas de suscribirte a mejoresvinosdelmundo.com. No las dejes pasar y estarás siempre informado de cuanto ocurre en este maravilloso mundo del vino.
Suscríbete a mejoresvinosdelmundo.com para y recibe toda la actualidad el primero.

Se recomienda el consumo moderado y con responsabilidad y recuerda que está prohibido para menores de edad según la legislación de cada país.

2 comentarios en «El vino, las luces de Haro»

    • el a las
      Enlace permanente

      Bonito viaje en el tiempo. Me has ganado aún sin tener vinculación con Haro, ¡cualquier jarrero te estaría agradecido! Lo mejor, la pasión con la que está escrito.

      Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *