La cosmética de la Uva y el Vino

La cosmética de la uva y el vino se ha utilizado desde muy antiguo. Ahora bien, entendemos por cosméticos cualesquiera de los productos, de origen vegetal, animal y mineral, que se aplican artificialmente al cuerpo con el propósito de preservar la belleza natural y de incrementarla. Tanto para uso femenino como masculino. Sí, para todos.

El uso de cosméticos se remonta a épocas antiguas de la Humanidad. Según la observación de pinturas rupestres, el maquillaje, servía para comunicarse y mostrar los estados de ánimo o situaciones de la vida. La arcilla, grasa animal y pigmentos de diferentes colores eran su “must have”.

Avanzamos por el tiempo y la cosmética romana, heredera de la griega, puede ser considerada la pionera de lo que hoy denominamos “cosmética natural”.

La cosmética de la uva y el vino en la era romana

En la cultura romana el estándar de belleza para la mujer era alto. Piel clara y mejillas sonrosadas marcaban la estética estética del momento, ya que eran signos de estatus social elevado y de buena salud.

El cuidado de la piel fue una obsesión para las romanas de alta alcurnia.

Para blanquear su piel utilizaban una mezcla de vinagre, miel y aceite de oliva, entre otras muchas cataplasmas. Restos arqueológicos nos indican también que el estaño era un elemento utilizado para este fin, ya que blanqueaba la piel. Una vez conseguido el efecto de piel de porcelana no vendría mal un poco de rubor en las mejillas, ¿qué tal aplicar en ellas un poco de los posos de vino? Perfecto. ¿Y para los labios? Nada mejor que un irresistible color rojo ofrecido por los desechos de la fermentación del vino.

Piel pálida, blanca, libre de arrugas, pecas y manchas era el objetivo. Para prevenir la aparición de arrugas creaban mascarillas faciales a base de semillas y hollejo de las uvas.

Los dientes también eran muy apreciados. Por supuesto, debían ser blancos. Vinagre y polvo de piedra pómez era lo más recomendado entonces para conseguir deslumbrar con una sonrisa al mismísimo Cupido.  

¿Pero qué ha cambiado desde entonces hasta nuestros tiempos?

Enomedicina y Vinoterapia en la actualidad

La vinoterapia actual es la técnica de cuidado personal y estético que consiste en aprovechar las propiedades y beneficios, tanto del vino como de la uva, para mejorar nuestra piel. Aunque ya de por sí, encontramos innumerables beneficios en el consumo, siempre moderado, del vino.

La vinoterapia aúna las técnicas y tratamientos de belleza propios de balnearios y spa con las propiedades antioxidantes de las uvas y el vino. Es en este punto donde debemos matizar que, a diferencia de las propiedades mineromedicinales de las aguas que aportan los balnearios, la vinoterapia se centra en tratamiento estético y de relax. Es decir, no tiene efecto mineromedicinal pero sí nos ofrece virtudes para nuestra piel, mente y cuerpo.

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De la uva, como aquel dicho que dice: “del cerdo hasta los andares”, se aprovechan sus pepitas, su pulpa y los hollejos. Hay infinidad de productos desarrollados a partir de la uva. Parece mentira que un fruto tan pequeño sea capaz de ofrecernos tanto, ¿verdad?

La uva es rica en polifenoles, flavonoide, enzimas, coenzimas y vitaminas A, B, C y E que mejoran la circulación sanguínea.  Las semillas de uva prensadas, para obtener su aceite en cosmética, aporta a la piel vitalidad, energía y protección contra el envejecimiento cutáneo.

La cosmética de la uva y el vino es tan amplia que abarca distintas áreas de la salud y el bienestar. Son productos naturales cuyos componentes se utilizan desde muy antiguo or mujeres pero también por hombres.
Diferentes productos elaborados a partir de la uva de la empresa Caudalíe. Actualmente no solo son utilizados por mujeres sino que el comercio se ha extendido también a los hombres donde cada vez hay más asiduos a ellos.

Un montón de Antioxidantes de la uva

Estos tratamientos se centran en el poder a las propiedades antioxidantes de los polifenoles, usados para cremas, mascarillas, aceites y demás productos cosméticos. Luchan contra los radicales libres, responsables del envejecimiento celular prematuro y la aparición de arrugas.

Una de las formas más relajantes para beneficiarse de estos efectos son los masajes. ¿Qué te parece un masaje exfoliante a base de semillas de uva? Con ellas se eliminan las células muertas de la piel y abren los poros de la epidermis.

Al igual que en la elaboración de vino, en la creación de cosméticos se utilizan diferentes tipos de uva y derivados de la vid, cada uno con diferentes usos, propiedades y cualidades. Cada vez son más las bodegas que, con su propia cosecha, elaboran estos productos para ofrecerlos a sus visitantes.

En la actualidad, el desarrollo de las investigaciones cosméticas unido al ocio y el turismo enológico ha llevado a que cada vez más personas se introduzcan en el mundo del vino, no solo como manjar gastronómico, sino para experimentar también sus propiedades beneficiosas para la piel. ¿Te animas a tratar tu piel como lo hacían los clásicos pero con las técnicas cosméticas actuales?

Por Pilar Gil

Un comentario en «La cosmética de la Uva y el Vino»

  • el a las
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    Post muy interesante e instructivo que orienta adecuadamente de cómo cuidar nuestro cuerpo con componentes naturales.

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